De una u otra forma, he estado involucrado en la promoción de juegos de rol durante unos diez años. He ido a más convenciones de las que tengo memoria y en varias ocasiones me encuentro con gente en la calle que me dice que yo le enseñé a jugar rol (lo cual, en una ciudad de 20 millones de habitantes, no me deja de impresionar). Sin embargo, cada vez escucho más y más comentarios acerca de que el rol está desapareciendo. Lo veo. Mientras los miembros “la vieja guardia” (ese soy yo) cuelgan la espada, cada vez hay menos nuevos jugadores. Hace poco, un amigo pregunto por el área de juegos de rol en una convención y le contestaron: “el rol está muerto”.
La situación parece similar en otros países de habla hispana. Uno de los temas con más comentarios en Nación Rolera es El rol, ¿tiene futuro en España? y podría encontrar sin dificultad temas similares en foros en Chile y Argentina. El rol parece estar en franco repliegue. Y sin embargo, aún me encuentro gente en la calle que me dice que yo le enseñé a jugar, que cuándo vuelvo a ir a una convención. Hay personas que me escriben o me llaman para invitarme a sus mesas o pedirme que dirija alguna aventura.
Lo cual me lleva a aventurar una conclusión: todo este tiempo, hemos hecho las cosas mal.
Durante muchos años viajé (viajamos) de convención en convención, enseñando a cada vez más gente a jugar, mostrándoles que el rol no era satánico (aunque si lo sea), exponiéndolos a otra manera de divertirse. Muchos de ellos, cuando la convención volvía el año siguiente, volvían a presentarse a jugar. ¿Entonces, por qué parece que el rol está desapareciendo? Jugadores hay, en cantidad, si la gente que se presentaba a las convenciones indica algo.
Sin embargo, hicimos las cosas mal. Toda esa gente que iba a las convenciones no tenía un grupo de juego. Sólo jugaba en las convenciones. Y siempre preguntaban al DJ en turno si no había lugar en su grupo. Es decir: muchos jugadores, pocos directores de juego. Jugadores sin grupo, incapaces de formar uno propio. Muchos jugadores sin grupo que no pueden formar uno propio.
Claro que algunos de esos jugadores consiguen que los inviten a una mesa de juego. En mi grupo hay nueve integrantes. Gracias al cielo casi nunca nos reunimos todos al mismo tiempo. Pero cuando sucede, el juego sufre y sufre bastante. No es lo mismo dirigir un juego para cuatro personas que para ocho. Y hay gente que me pide que la invite al grupo. Y cuando le digo que no, se ofende. Es un problema que vengo arrastrando desde varios grupos atrás.
Durante todos esos años de convenciones, creamos muchos jugadores potenciales, pero ni un solo director de juego. Cada vez que invitas más personas a tu grupo, estás evitando que uno nuevo se forme. Deja de invitar gente a tu grupo de juego. Deja de enseñarles el juego a nuevas personas. En vez de eso, muéstrales cómo armar su propio grupo de juego. Crea nuevos directores de juego. Deja de invitar gente a tu grupo de juego. Y si no tienes grupo, no busques uno establecido: consigue dos o tres amigos y hazte de uno nuevo.
Si le regalas pescado a una persona, comerá un día. Pero si le enseñas a pescar… ¿quién dijo eso?

En una convención anual que había en mi ciudad, me pasó varias veces que veía gente, incluso de otra ciudad, a jugar allí y en mi mesa. La anécdota se repite en diferentes años y con diferentes juegos y personas, así que no puede ser algo casual. Me asombra un poco que algo tan parecido suceda a tantos kilómetros de distancia.
Creo que tienes razón. Pero también, al menos en mi ciudad, veo varias cosas. En un foro muy movido de por aquí, la gente no para de pedir que “le enseñen a jugar rol”. Yo me he cansado de invitarlos a todo tipo de evento rolero, más o menos grande: nunca vienen ni responden. Eso te quita ganas, después de la décima vez. No sé si lo hacen para figurar o qué, pero nunca me han preguntado nada a pesar de todo lo que escribí e hice en ese foro.
Por otra parte, durante un tiempo me ha parecido como pretencioso eso de “enseñar rol”. En nuestro club han existido proyectos de jornadas con talleres y charlas sobre cómo dirigir, armar un grupo, etc. etc. Al comienzo las rechazaba, porque creía ver algo que no estaba bien, pero con el tiempo me ha parecido algo positivo. Como dices, mucha gente se queda queriendo jugar, y espera que las cosas le caigan desde arriba. El DJ es el proveedor, el que arma todo; si bien eso no es totalmente cierto, no es fácil quebrar esa visión. Esta gente piensa que es “difícil”, que requiere muchos años (sigo encontrándome con esta gente que considera que soy algo así como un superhéroe porque dirijo rol). Por más que me preocupo de convencerlos de lo contrario, esa gente quiere pensar que es difícil: con un taller posiblemente lo convenzas, más que con otra cosa, de la relativa facilidad del asunto.
Por otra parte, hay cuestiones de ser director de juego que no se pueden aprender sobre la marcha, a riesgo de espantar potenciales jugadores (las anécdotas que tengo sobre eso…). Prevenir sobre esto puede, justamente, evitar fugas masivas hacia el regaeton, el pop actual, la cumbia villera y aberraciones culturales similares
En fin, que me parece algo importante que nunca se ha hecho. A algunos les parecerá herejía, pero creo que bien pensado, no lo es. Por otra parte, hay gente que siempre dirá que quiere aprender a jugar rol, pero nunca irá a ningún evento. Tampoco hay que desanimarse.
Interesante propuesta, puede ser un nuevo enfoque…
Debo presionar a mi hijo para que organice su propia mesa…
@NW: “sigo encontrándome con esta gente que considera que soy algo así como un superhéroe porque dirijo rol”
Yo creo que es parte de la cultura trad eso de endiosar al DM como un ser de aptitudes sobrenaturales. Para eso el indie es el antídoto.
No hay nada como un par de demostraciones de juegos sin master, o en los que este tenga unas reglas y funciones muy sencillas, para que la gente se de cuenta de que cualquiera puede hacer de master.
Otro mito a romper es que el master es el que tiene que leerse y saberse las reglas; eso a veces también es una barrera. Por eso, para demostraciones puntuales, me gustan los juegos con pequeños manuales de reglas: entre un par de páginas (como The Pool o Dungeon Squad) y unas 40 (como Trollbabe).
Lo suyo es montar una mesa nueva desde cero. Hacer un par de demostraciones, dejarles algún manualillo de juego sencillo y luego dejarles a su aire. Siempre atentos a echarles una mano si tienen dudas o algo. Siempre dispuesto a prestarles otros manuales de juegos nuevos o diferentes. Siempre esperando que algún día puedas juntarte con ellos para alguna partida ocasional. Eso me funcionó un par de veces hace muucho tiempo.
Creo que es mejor fundar nuevos grupos de juego y luego dejarlos volar libres…
Como el que cría peces en piscifactoría y luego los suelta al mar.
No metas a UN jugador nuevo, coge jugadores nuevos que no son de tu grupo y dales la inercia para que sigan jugando cuando tu te vayas…
Cuánta razón en este post…
Desde mi punto de vista, no es necesario llegar al extremo de no invitar a nadie… pero sí que hay que dejar claro que las “invitaciones” no son permanentes.
Un buen ejemplo son las abejas: para existir, una colmena necesita UNA reina. Ni más, ni menos. Pero esto no quiere decir que cuando la reina muera, la colmena muera… o que no puedan haber más reinas. Si vivís en el campo, habreis visto que hay una determinada época en el año en la que las abejas hacen nuevos panales. Si hay crías de reina, cada una va a fundar una nueva colmena, acompañada por parte de las obreras.
A mi entender, esa es la manera: cuando un grupo es muy grande, lo más normal es que haya algún jugadro, quizá dos, que son los “elegidos”. Se conocen las reglas a la perfección, ayudan a los novatos, pueden suplir al master si algún dia no puede hacer acto de presencia… estos son los que deberían tomar parte del grupo y empezar uno nuevo. ¿El problema? Que esos jugadores suelen ser los que más tiempo llevan en el grupo, los que nadie quiere que se vayan, tus amigos de hace tanto tiempo…
Y despedirse de un amigo no es nada que uno haga de buena gana
@lordkhizir: Eso que describes es un grupo disfuncional por tantas razones que hasta me dan ganas de abandonar el rol
En serio, creo que cualquier esquema donde los jugadores no compartan las responsabilidades lleva al desastre. Espero que no hayas estado en muchos grupos como el que describes.
Tal vez el truco sea, después de crear un jugador, que el siguiente paso sea animar a ese jugador a que sea máster.
Con nuevos jugadores habrá más jugadores, pero con nuevos másters habrá más grupos de gente jugando a rol!
Por experiencia, no todo el mundo vale como DJ, principalmente porque muchos ni lo intentan ni quieren…
Además algunos solo son capaces con juegos concretos cuya mecánica o ambientación se adapta a sus gustos o a su creatividad.
Es cierto Delfar. Y eso es genial. No a todos nos gustan los mismos juegos, así que es normal que no a todos nos interese dirigir.
Y también por experiencia, aquellos que solo dirigen un juego en concreto (aunque creo que el DJ que se arriesga a absolutamente cualquier juego no debe existir) suelen ser muy buenos en lo que hacen.
¿No debe existir en el sentido de que probablemente no exista, o no debe existir en el sentido de que sería malo que existiera?
Mmm.
IF YOU PLAN FOR A YEAR,
PLANT A SEED
IF FOR TEN YEARS,
PLANT A TREE
IF FOR HUNDRED YEARS,
TEACH THE PEOPLE
WHEN YOU SOW A SEED ONE,
YOU WILL REAP A SINGLE HARVEST
WHEN YOU TEACH THE PEOPLE,
YOU WILL REAP A HUNDRED HARVESTS.
SI PLANEAS PARA UN AÑO,
PLANTA UNA SEMILLA
SI PLANEAS PARA DIEZ AÑOS,
PLANTA UN ÁRBOL
SI PLANEAS PARA CIEN AÑOS,
ENSEÑALE A LA GENTE
CUANDO SIEMBRAS UNA SEMILLA,
COSECHARÁS UNA SOLA COSECHA
CUANDO LE ENSEÑAS A GENTE,
COSECHARÁS CIENTOS DE COSECHAS.